Se han recibido actualizaciones operativas de relevancia desde el eje de Guliaipole.
La ofensiva rusa se ha estancado tras el inicio de las maniobras de limpieza de infiltrados por parte de las fuerzas ucranianas. No obstante, el ejército ucraniano ha elevado la apuesta, desplegando columnas blindadas como punta de lanza con el objetivo de penetrar profundamente en las líneas rusas.

Las fuerzas ucranianas están explotando el debilitamiento de las posiciones rusas al norte de Guliaipole, intentando avanzar en la confluencia de las regiones de Dnipropetrovsk y Zaporiyia. El diseño operacional de Ucrania contemplaba ataques sostenidos con drones para degradar el pie de fuerza ruso y denegar al adversario un asentamiento estable en la margen derecha del río Haichur.

La disrupción sistémica de las comunicaciones rusas, derivada del apagón de Starlink y la prohibición parcial de Telegram, facilitó el empleo de medios acorazados, limitando la capacidad de respuesta rusa. Aprovechando condiciones meteorológicas adversas, que neutralizan el reconocimiento aéreo ruso mediante drones y permiten mantener una alta concentración de apoyo artillero, las unidades ucranianas crearon condiciones favorables para el contraataque.

Las unidades blindadas ucranianas lideran las embestidas, avanzando con vehículos para quebrar múltiples niveles de la defensa rusa. Estas antiguas fortificaciones ucranianas incluyen sistemas de trincheras, concertinas para ralentizar el avance, obstáculos antitanque tipo dientes de dragón y fosos, además de campos de minas. Las tropas ucranianas combaten para recuperar sectores de su antigua segunda línea de defensa, actualmente bajo control ruso.

Imágenes geolocalizadas del 475.º Regimiento de Asalto Separado muestran el avance de vehículos blindados hacia la línea del frente a través de la localidad de Vozdvyzhivka. A pesar de ser blanco de drones rusos controlados por fibra óptica, las unidades mantuvieron el ímpetu bajo fuego enemigo.


Los vehículos alcanzaron sus objetivos y las unidades de infantería fueron desplegadas directamente sobre las fortificaciones rusas para neutralizarlas con celeridad. Los soldados ucranianos procedieron a la limpieza sistemática de estas posiciones mediante el empleo de granadas en los búnkeres y combate con armas ligeras antes de proseguir el avance.


La unidad aseguró posiciones rusas clave a lo largo del río Haichur y consolidó una ofensiva exitosa, obligando al repliegue de las fuerzas rusas. Material geolocalizado adicional muestra el desarrollo de otro vector de ruptura en otros sectores del río Haichur, particularmente a través de la aldea de Varvarivka.

Durante la limpieza de una línea de árboles, la infantería ucraniana detectó restos de una unidad rusa refugiada en un búnker, a la cual se le ofreció repetidamente la oportunidad de rendirse sin obtener respuesta. Tras evaluar la situación, se solicitaron drones FPV ucranianos para realizar un ataque de precisión contra la posición. Tras la explosión, un soldado ruso abandonó el refugio y se rindió, siendo procesado como prisionero de guerra.


Las fuerzas rusas intentaron interrumpir y contener la ruptura ucraniana lanzando un asalto de infiltración entre las posiciones ucranianas en el área de Guliaipole, según confirman registros visuales de combate. Este esfuerzo parece haber tenido como objetivo aliviar la presión sobre sus líneas en colapso al norte y prevenir nuevos avances ucranianos.

Sin embargo, la maniobra fue detectada y repelida con contundencia por el 225.º Regimiento de Asalto Separado de Ucrania, que informó de la eliminación de 40 efectivos rusos en una sola jornada, preservando así el flanco sur de la ruptura ucraniana.


Como resultado de la presión ofensiva sostenida, las fuerzas ucranianas avanzaron y quebraron el dispositivo enemigo al este del río Haichur, neutralizando la mayoría de las posiciones. Se informa que la mayor parte de los puntos de resistencia rusos al oeste del río han sido eliminados, mientras continúan los combates para consolidar la zona gris. En ciertos sectores, las fuerzas ucranianas han avanzado hasta 10 kilómetros, desarticulando los preparativos rusos para una contraofensiva.

Los asaltos blindados coordinados, apoyados por operaciones intensivas de drones, han degradado significativamente la cohesión defensiva rusa, provocando colapsos localizados y el riesgo de un efecto cascada si se explota la brecha, lo que sitúa a las unidades rusas en peligro de cerco.

Simultáneamente, las fuerzas ucranianas han mejorado sustancialmente sus posiciones tácticas, recuperando el control sobre puntos clave que podrían funcionar como plataformas de lanzamiento para operaciones ofensivas posteriores, ya sea para amenazar Guliaipole desde el norte o para retomar la totalidad de la línea defensiva.

En términos generales, las fuerzas ucranianas han tomado la iniciativa en el sector de Guliaipole y han penetrado profundamente en territorio controlado por Rusia, anulando en pocos días ganancias que costaron a los rusos meses de esfuerzo y bajas masivas. Esta ruptura estructural amenaza la integridad del frente ruso y puede precipitar un colapso operacional, dado que Rusia carece de reservas suficientes. Con sus comunicaciones degradadas, el mando ruso solo puede conjeturar desde dónde se lanzará el próximo ataque ucraniano.


.jpg)








Comentarios