Hoy, las noticias más importantes provienen de Ucrania.
En este escenario, Ucrania ha perfeccionado y adaptado los drones kamikaze de largo alcance ampliamente utilizados por Rusia para su propio uso militar, fortaleciendo sus capacidades en la guerra de drones. Resulta notable que los mismos drones que alguna vez sembraron la destrucción en Ucrania por cuenta de Rusia estén siendo desplegados ahora por Ucrania para atacar territorio ruso, demostrando de manera vívida la eficacia de su nueva estrategia de drones en el campo de batalla.

Recientemente, Ucrania llevó a cabo un ataque coordinado de siete días de duración en el interior de Rusia; durante esta operación, se observaron drones inusuales en los puertos clave de exportación de petróleo rusos, Ust-Luga y Primorsk. El diseño exterior de estos drones guardaba similitud con los drones kamikaze de largo alcance Shahed, utilizados masivamente por Rusia contra Ucrania.


Sin embargo, lo sorprendente fue que atacaron instalaciones energéticas rusas críticas en lugar de objetivos en Ucrania, lo que lógicamente dejó a los rusos atónitos. Este incidente indica que Ucrania ha comenzado a producir y desplegar sus propias variantes del drone Shahed, potenciando su capacidad de ataque de largo alcance con las mismas armas de precisión que Rusia emplea para golpear a Ucrania.


Detrás de este avance se encuentra una estrategia a largo plazo, meticulosamente planificada, mediante la cual Ucrania ha ido progresando y adaptando su tecnología de drones de forma gradual. Desde el nombramiento del nuevo Ministro de Defensa de Ucrania, Myjailo Fedorov, se ha iniciado una reorganización del sistema de gestión militar del país. En este contexto, el pasado mes de enero, Fedorov nombró directamente a Serhii "Flash" Beskrestnov como asesor en tecnología de defensa, dada la amplia reputación de Beskrestnov entre los ucranianos como experto en drones. Fue el primero en analizar exhaustivamente las capacidades de los drones FPV equipados con visión artificial y de los drones Shahed con motor de reacción utilizados por los rusos, presentando sus conclusiones públicamente, lo que desempeñó un papel crucial en la evaluación del impacto estratégico y el potencial militar de estas tecnologías.

Además, Beskrestnov ha trabajado directamente con las tropas ucranianas en el campo de batalla desde el inicio de la invasión a gran escala de Rusia, proporcionándoles formación a largo plazo en la neutralización de drones enemigos y en guerra electrónica. Por ello, Fedorov incorporó a Beskrestnov a su equipo para aprovechar esta experiencia práctica, donde la responsabilidad principal de Beskrestnov consiste en analizar el equipo ruso derribado, capturado o destruido y convertir los hallazgos en inteligencia procesable y soluciones para mejorar aún más las estrategias ucranianas contra drones y de guerra electrónica.

Asimismo, mientras Rusia lanzaba drones Shahed de forma sucesiva contra Ucrania, esta última llevó a cabo investigaciones exhaustivas sobre dichos dispositivos, lo que les permitió identificar con precisión sus mecanismos operativos y sus vulnerabilidades.

Posteriormente, Ucrania comenzó a desarrollar una versión mejorada del drone Shahed utilizando esta información, eliminando componentes innecesarios o deficientes, reutilizando piezas eficaces y rediseñando por completo el sistema. Como resultado, Ucrania logró producir un drone que, si bien puede parecerse exteriormente a un Shahed, es mucho más capaz operativamente y está totalmente alineado con el enfoque táctico propio de Ucrania. Por lo tanto, la aparición de drones Shahed ucranianos en los puertos rusos era solo cuestión de tiempo, siendo el resultado inevitable de los continuos esfuerzos de investigación, análisis y desarrollo de diseño de Ucrania.

La versión ucraniana del drone Shahed es conocida comúnmente como Batyar. Ucrania lo ha diseñado primordialmente como una munición merodeadora de largo alcance, bombardero o drone suicida de primera línea, capaz de recorrer más de ochocientos kilómetros. El Batyar es capaz de transportar una carga útil de dieciocho kilogramos, suficiente para destruir instalaciones críticas como almacenes, depósitos de petróleo u otros equipos no protegidos. Además, el drone Batyar puede ser lanzado desde una catapulta estándar o desde un vehículo, lo que simplifica significativamente la logística y elimina la dependencia de infraestructuras fijas. Esto permite a los ucranianos llevar a cabo operaciones rápidas y móviles, dificultando que las fuerzas rusas localicen los puntos de lanzamiento en constante cambio.

Curiosamente, una de las modificaciones clave que los ucranianos introdujeron en estos drones es que compensan automáticamente los daños sufridos en vuelo por el fuego de las defensas aéreas rusas, siendo capaces de dirigirse hacia sus objetivos designados a pesar de los daños, lo que abre un amplio abanico de objetivos rusos más fuertemente defendidos. Análisis de video recientes de las operaciones del drone Batyar en el norte revelan que Ucrania ha implementado mejoras significativas adicionales desde su lanzamiento inicial. Por ejemplo, se añadieron alerones canard en la parte delantera del cuerpo, similares a los que se ven comúnmente en los aviones de combate suecos como el Gripen. Estos canards mejoran la estabilidad del drone, ayudan en el control de cabeceo y hacen que la rotación y el control sean más rápidos y manejables.

Como resultado, los drones Batyar de Ucrania tienen ahora un control mucho más estable que antes, y su capacidad para cambiar de dirección rápidamente les permite evadir con mayor facilidad los drones interceptores rusos y el fuego desde tierra, mejorando aún más la eficacia y la resistencia operativa de los drones.

En conjunto, mientras Rusia utilizó sus drones Shahed para realizar ataques unilaterales contra Ucrania, esta analizó con calma sus debilidades y capacidades, adaptándolos para el uso de su propio ejército. En la actualidad, Ucrania no solo intercepta los drones Shahed de Rusia a un ritmo cada vez mayor, sino que también despliega sus propios drones Batyar, similares al Shahed, en las profundidades del territorio ruso.

Las mejoras exactas que los ingenieros ucranianos realizaron al diseño ruso lo hacen mucho más eficaz contra objetivos de mayor riesgo, donde es seguro que habrá defensas aéreas improvisadas, como equipos móviles de ametralladoras, lo que explica por qué se utilizó en el cuarto día de la campaña de una semana de Ucrania en los puertos del norte de Rusia. Esto debería servir como una clara advertencia para Rusia: sin importar qué arma utilice contra Ucrania, esta la analizará, descubrirá sus debilidades y, en última instancia, encontrará la manera de volver esa misma arma contra Rusia.


.jpg)








Comentarios