En la jornada de hoy se registran novedades tácticas de significación en el sector de Limán.
En este eje de operaciones, las fuerzas ucranianas explotan activamente su ventaja táctica, rebasando las líneas defensivas rusas. Tras haber expulsado a los efectivos rusos de una superficie superior a los doscientos kilómetros cuadrados al norte de la urbe y haber forzado su repliegue masivo, las unidades rusas se vieron superadas por la celeridad del avance ucraniano y la rápida consolidación de sus antiguas posiciones. Cabe destacar que esto impidió que el mando ruso estableciera de manera adecuada una nueva línea de contención, permitiendo a las fuerzas ucranianas limpiar la zona septentrional de Limán de infiltrados y elementos rezagados. Asimismo, el dispositivo ucraniano mantiene la presión directa hacia los asentamientos situados en la margen izquierda del río Zherebets, concretamente Novovodiane, Makiivka y Balka Zhuravka.

Cabe señalar que el objetivo operacional prioritario en este sector no reside en la toma de estas localidades en sí, sino en el dominio de la masa forestal que cubre las elevaciones situadas en la margen derecha del río Zherebets. Estas posiciones elevadas y boscosas ofrecen condiciones óptimas para el despliegue de operadores de sistemas aéreos no tripulados y unidades de infantería ucranianas, ya que la cobertura vegetal oculta eficazmente sus maniobras. Esto proporcionará a las fuerzas de Ucrania una línea de partida mucho más segura para replegar aún más el dispositivo ruso, al tiempo que optimizará significativamente sus capacidades defensivas ante eventuales contraataques. Sumado a la ventaja del terreno, los cascos urbanos hacia los que actualmente se repliegan las tropas rusas ofrecen una capacidad de protección y encubrimiento sumamente deficiente para la acumulación de fuerzas. En primer lugar, estas localidades sufrieron intensos bombardeos por parte de la artillería rusa durante su ofensiva inicial hacia Limán; posteriormente, fueron objeto de severos castigos artilleros por parte ucraniana cuando los rusos intentaron utilizarlas como base de partida para el franqueo del río Zherebets.

Como resultado de esta destrucción, los efectivos rusos disponen únicamente de sótanos y estructuras subterráneas como refugio improvisado, lo que otorga una ventaja añadida a las fuerzas ucranianas para neutralizar dichas posiciones mediante el empleo de munición de precisión y cargas explosivas lanzadas desde drones. Asimismo, a semejanza del embolsamiento de Kolodiazi al sur, los puntos de paso sobre el cauce fluvial son sumamente limitados, y cualquier intento de establecer nuevos pasos de vadeo conlleva un riesgo operacional extremo. La coordinación interarmas entre los operadores de drones ucranianos en el sector ha registrado un incremento notable respecto al año pasado, cuando las tropas rusas lograron establecer su cabeza de puente inicial. Por consiguiente, tras ser expulsadas por completo a la otra orilla del río, las fuerzas rusas afrontarán severas dificultades para reconstituir la cabeza de playa que actualmente están perdiendo.

Es preciso señalar que el mando ruso no planeaba ceder su cabeza de puente al oeste del río Zherebets, sino ejecutar únicamente un repliegue táctico del sustancial contingente que corría el riesgo de quedar cercado al norte de Limán. No obstante, el ritmo operacional de la maniobra ucraniana y la incapacidad rusa para estabilizar una nueva línea defensiva están desarticulando por completo esta operación. Lo que teóricamente debía ser un repliegue organizado se está transformando rápidamente en un repliegue desordenado, en el que las tropas ucranianas arrollan las posiciones rusas e impiden cualquier intento de reorganización táctica.

Adicionalmente, los informes de inteligencia confirman que un volumen de efectivos rusos sensiblemente superior al admitido inicialmente ha quedado aislado en la profundidad de la bolsa. Fuentes rusas reportan combates persistentes en las zonas boscosas y campos abiertos comprendidos en el área de avance ucraniano. Se trata de pequeñas fracciones aisladas que no lograron replegarse por diversos factores operativos. En todo caso, dado que el esfuerzo principal ruso se concentra en completar la retirada al otro lado del obstáculo de agua, resulta inverosímil que estas bolsas de resistencia reciban refuerzos o reabastecimiento a corto plazo. El mando ucraniano informa de operaciones aceleradas de limpieza en su retaguardia inmediata, donde los reductos rusos están siendo neutralizados de manera metódica.

En conjunto, el repliegue supuestamente planificado y estructurado del contingente ruso de la bolsa de Limán se ha degenerado aceleradamente en una retirada desorganizada. El avance ucraniano mantiene una dinámica de alta intensidad, desbordando al enemigo antes de que logre consolidar un nuevo perímetro defensivo. La pérdida de posiciones tácticas clave al oeste del río Zherebets anula cualquier pretensión rusa de mantener un pie de firme en la zona, garantizando a las fuerzas ucranianas una plataforma sustancialmente más ventajosa para lanzar futuras operaciones ofensivas. Con la eliminación sistemática de los focos de resistencia remanentes en la retaguardia y un nivel de pérdidas rusas muy superior al previsto, la cuestión clave reside en determinar el alcance de la explotación del éxito por parte de Ucrania para infligir la máxima atrición a las fuerzas enemigas en retirada.


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