Comandante ruso “Espanola” abatido y brutalmente asesinado mientras dormía
La guerra de Rusia en Ucrania ha entrado en una fase en la que el control interno es tan importante como los resultados en el frente. Tras la rebelión de Wagner, el Kremlin comenzó a eliminar a cualquier figura paramilitar capaz de construir una autoridad personal fuera de la cadena de mando del Ministerio de Defensa. El ascenso de Stanislav Orlov dentro de la brigada Espanola lo situó directamente en esta zona de riesgo, al combinar éxito en el campo de batalla, reclutamiento independiente y críticas abiertas al liderazgo militar. Aquello que antes hacía útil a Orlov se volvió inaceptable en el momento en que su influencia se extendió más allá de las estructuras formales. Su caso demuestra que Moscú ya no se limita a disciplinar a los comandantes incómodos, sino que los elimina. En la Rusia actual, los líderes militares autónomos no son vistos como activos, sino como amenazas que deben ser neutralizadas.

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