Hoy, las noticias más importantes provienen de Ucrania.
Aquí, Ucrania ha desplegado en el campo de batalla al nuevo "gato alemán", uno de los vehículos de combate de infantería más modernos del mundo, diseñado para ofrecer velocidad, blindaje por capas y dominio ofensivo. Con su diseño modular y una potencia de fuego de última generación, el Lynx tiene el potencial de redefinir fundamentalmente la dinámica de la guerra de infantería mecanizada moderna, estando ahora preparado para ponerse a prueba en condiciones de combate reales.

En diciembre de 2025, Ucrania firmó un contrato significativo con la empresa de defensa alemana Rheinmetall para la adquisición de vehículos de combate de infantería Lynx. Actualmente, Ucrania se dispone a recibir los primeros cinco ejemplares, lo cual se considera un paso preliminar y estratégico hacia una producción a mayor escala que garantice un suministro sostenido a largo plazo. Es importante señalar que la cifra relativamente baja de solo cinco unidades entregadas en este momento oculta algo más profundo. La verdadera importancia del Lynx reside en su avanzada filosofía de diseño y configuración estructural, cuyo primer exponente será ahora probado bajo fuego real.

El Lynx está diseñado principalmente en torno a una arquitectura modular que divide el vehículo en dos secciones diferenciadas. La primera sección es el módulo de conducción común, que alberga el chasis, el motor y la suspensión, elementos que permanecen completamente idénticos en todas las variantes. La segunda sección es el módulo de misión especializado, que aloja las armas, sensores, sistemas de mando y distribuciones internas, pudiendo integrarse según los requisitos del cliente. La principal ventaja de esta estructura modular es que en el campo de batalla, independientemente de la configuración utilizada, el chasis inferior estándar del Lynx no cambia, lo que facilita enormemente el mantenimiento y la reparación del vehículo, permitiendo que el suministro de piezas y el entrenamiento se realicen bajo un único estándar.

Como resultado, un solo vehículo de base técnica puede configurarse como vehículo de combate de infantería, puesto de mando, ambulancia blindada, plataforma de defensa aérea o vehículo de recuperación en apenas ocho horas, siempre que se disponga de los componentes y el equipo necesarios.

Por el contrario, al comparar el Lynx con otros vehículos blindados occidentales y soviéticos, se aprecian diferencias claras. Por ejemplo, el M2 Bradley occidental se construye sobre un diseño de casco de aluminio soldado permanente, donde la estructura es en gran medida fija y las actualizaciones se limitan principalmente a añadir blindaje, sensores o electrónica. Los diseños soviéticos enfrentan la misma limitación y, aunque la mayoría de los vehículos blindados de estilo occidental y soviético tienen en producción variantes de mando, médicas u otras del mismo modelo, la naturaleza modular de estos suele limitarse únicamente al propio chasis. En cambio, el diseño del Lynx lo establece como una plataforma militar excepcionalmente flexible, polivalente y duradera, capaz de adaptarse a las demandas rápidamente cambiantes de la guerra moderna.

Aparte de su naturaleza modular, el Lynx está diseñado específicamente para cumplir la función de vehículo de combate de infantería ofensivo, combinando sistemas de protección avanzados para garantizar la supervivencia en combates de alta intensidad. El rendimiento real de su blindaje es aún desconocido y se mantiene en gran medida bajo secreto; sin embargo, ha demostrado ser capaz de resistir armas ligeras, metralla de artillería y ojivas HEAT de RPG-7, que son las montadas más comúnmente en los drones FPV utilizados en misiones antitanque.

Las capas de este blindaje son adaptables y reconfigurables según la situación, lo que le permite resistir de manera fiable incluso armas destructivas modernas de alta tecnología. Esta capacidad ha consolidado al Lynx como un vehículo de combate de infantería altamente estable y potente en la línea del frente.

Además, está equipado con el sistema de protección activa de eliminación directa Amap-Ads, que puede detectar y neutralizar automáticamente misiles enemigos, granadas propulsadas por cohetes y drones, algo crucial para la supervivencia del vehículo en el campo de batalla ucraniano, donde la guerra electrónica por sí sola no es suficiente debido al aumento del uso de amenazas por fibra óptica y resistentes a las interferencias.

Asimismo, el vehículo de combate de infantería Lynx puede desplegar misiles antitanque Spike de tipo "dispara y olvida" contra tanques y vehículos pesados enemigos, lo que le otorga capacidades antiblindaje desde una distancia segura.


Para verificar estas capacidades tecnológicas y evaluar su eficacia potencial en el campo de batalla, se suministró el primer lote específicamente para su evaluación directa y uso de prueba. A través de este proceso de evaluación, las Fuerzas Armadas de Ucrania pueden obtener información práctica y de campo sobre el rendimiento operativo del vehículo, las opciones de configuración específicas y su sostenimiento. Basándose en esa experiencia directa y en la evaluación del rendimiento, se espera la entrega de lotes posteriores con una especialización aún más extensa, existiendo incluso la posibilidad de que la producción en Ucrania esté sobre la mesa.

En general, el Lynx proporciona a Ucrania un portador de sistemas mecanizados moderno que es más capaz de contrarrestar amenazas en comparación con vehículos más antiguos. Su robusta protección y su avanzada conectividad digital permiten a las tropas avanzar bajo blindaje, identificar objetivos y atacar con precisión desde la distancia. En el futuro, el Lynx de Ucrania obligará a realizar una reevaluación estratégica del impacto de los vehículos blindados convencionales de Rusia.


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